Caputo recauda $ 1,4 billones para arreglar rutas nacionales, pero no los gasta
Las rutas nacionales en todo el país están cada vez más deterioradas a partir de la falta de inversión de Nación, que desde que asumió Milei no utilizó $1,35 billones recaudados para la infraestructura vial.
En La Pampa, el gobernador Sergio Ziliotto reclamó a la Rosada en varias oportunidades el traspaso de las rutas y los recursos para ejecutar las obras ante la inacción libertaria, pero por ahora no obtuvo respuesta.
Por ello, en la última semana la Provincia anunció que enviará a Diputados un proyecto de ley para instalar en rutas pampeanas peajes para camiones que se dirigen a Vaca Muerta.
Es que el deterioro de las rutas nacionales hace que el tránsito pesado se desvíe y utilice la infraestructura vial de La Pampa que no está preparada para soportar la cantidad ni el peso de cada uno de estos vehículos de carga.
Según la Federación del Personal de Vialidad Nacional, el 70% de las rutas nacionales se encuentra en estado regular o malo, con alto riesgo de siniestralidad vial y subas en la tasa de mortalidad.
La entidad proyecta que para el bienio 2027-2028 la situación sin obra pública se podría agravar mucho más, a pesar de las privatizaciones que lleva adelante el gobierno nacional.
Los fondos necesarios para los arreglos los pagan a diario los argentinos con diversos tributos, incluido un porcentaje del impuesto a los combustibles líquidos. El ICL volvió a aumentar el viernes y pasó de representar el 9% al 18% del precio de la nafta súper. Por ese concepto con asignación específica, Vialidad recibe $534 mil millones extra anuales.
De acuerdo a los registros de ARCA procesados por el Instituto Argentina Grande (IAG), el Ministerio de Economía lleva acumulados $1,35 billones desde que asumió Luis Caputo en 2023.
Con ese monto se podría haber cubierto el mantenimiento anual de 9.148 kilómetros de red: un cuarto del total existente, que equivale a más de dos veces la distancia de Ushuaia a La Quiaca.
Recuperar las rutas nacionales costará diez veces más de los que se hubiese gastado para mantenerlas. Mientras que tener en condiciones el total de los caminos implicaría US$4.213 millones, rehacer la infraestructura desde la situación actual costaría US$40.773 millones. De esos, US$23.240 millones implican las nacionales, todo según los cálculos del IAG.
(Df. NA)